Al elegir un centro considera: acreditación oficial (SENDA, MINSAL, Superintendencia de Salud), experiencia del equipo clínico, modelo terapéutico (cognitivo-conductual, 12 pasos, comunidad terapéutica), cobertura financiera (FONASA, ISAPRE, particular), ubicación, y referencias de otros pacientes.
Desconfía de centros que prometen “curar” la adicción rápidamente, que no tienen profesionales a la vista, o que no entregan un plan de tratamiento por escrito.