Hogares Altair Chile
Temuco
Región
Directorio verificado con 13 centros residenciales y ambulatorios en Región de La Araucanía. Tratamiento para adicción al alcohol, drogas, pasta base, cocaína y patología dual.
Temuco
Temuco
Temuco
Padre Las Casas
Temuco
Temuco
Temuco
Victoria
Angol
Villarrica
La Región de La Araucanía incluye centros de rehabilitación en Temuco, Padre Las Casas, Villarrica, Pucón y Angol. La oferta combina enfoques clínicos con pertinencia cultural hacia la población mapuche.
Tierra de Esperanza opera programas para adolescentes en Temuco. SENDA Araucanía mantiene convenios con comunidades terapéuticas en toda la región. Hay centros específicos para mujeres y jóvenes.
La capital regional es Temuco, donde se concentra la mayor parte de la oferta de tratamiento.
¿Necesitas ayuda inmediata? Llama al 1412 — Fono Drogas y Alcohol de SENDA, atención gratuita 24/7, con orientación profesional confidencial en toda Región de La Araucanía.
Los precios varían según modalidad. SENDA ofrece tratamiento gratuito para beneficiarios FONASA. Los centros privados residenciales en Chile cuestan entre $600.000 y $3.500.000 mensuales. Los ambulatorios privados rondan entre $30.000 y $120.000 por sesión. Muchos centros tienen convenios con ISAPREs.
Los programas residenciales en Región de La Araucanía duran habitualmente entre 3 y 12 meses. Las comunidades terapéuticas de larga duración pueden extenderse hasta 18 meses. La duración depende de la severidad del consumo, la presencia de patología dual y el avance individual.
Sí. Existen programas especializados para niñas, niños y adolescentes. SENDA opera centros residenciales infanto-adolescentes en varias regiones. También hay comunidades terapéuticas privadas con programas diferenciados por edad.
SENDA 1412 ofrece orientación confidencial para familiares y cercanos. Existen estrategias de intervención familiar y procesos de motivación al cambio. En casos graves, puede solicitarse evaluación psiquiátrica urgente en un servicio de salud público.
Sí. Tanto los centros públicos como privados están sujetos al secreto profesional y a la Ley 19.628 sobre protección de datos personales. La información clínica no puede compartirse sin consentimiento.